Realizar un mantenimiento periódico ayuda a conservar el buen funcionamiento de las puertas y ventanas.

Se recomienda:

  • Limpiar los perfiles con un paño suave.

  • Utilizar agua y jabón neutro.

  • Lubricar bisagras y rodos cuando sea necesario.

  • Revisar periódicamente sellos y empaques.

  • Evitar productos abrasivos que puedan dañar los acabados.

Con estos cuidados, los sistemas conservarán su apariencia y funcionamiento durante muchos años.